LA GUERRA DE CIVIL CON SUPERHÉROES

Un universo de superhéroes en España.
El pasado 14 de noviembre comenzó el crowdfunding de “1937 Objetivo Madrid”. Un cómic que relata de una forma novedosa y sorprendente las batallas acontecidas en lo que se vino a llamar la Zona Centro.
Este cómic viene a ser la continuación del exitoso “1936 la Batalla de Madrid”. Obra que se convirtió en un fenómeno en el cómic español, sobre todo por el modo en este había tocado el tema de  la Guerra Civil.
“1937 Objetivo Madrid” sigue la estela marcado por el cómic ya reseñado o la precuela “1934 el Cielo por Asalto”. En esta serie de cómics la novedad no consiste en el tema tratado, existen varios cómics sobre la Guerra Civil. Lo novedoso es el cómo se hace.
Esta obra es una obra original que aúna los géneros histórico, bélico y el de superhéroes. En la tradición de los cómics estadounidense como  los Vengadores o los X Men. En “1937 Objetivo Madrid” existen superhéroes, metahumanos según la denominación empleada en el mismo  cómic que luchan como tropas en uno y otro bando.
De esta manera podemos ver la historia más reciente de España como nunca antes la habíamos visto. Una forma fiel pero a la vez innovadora de acercar la historia a los más jóvenes y conocer episodios de nuestra Guerra Civil.
La presencia de estos seres superpoderosos no altera un ápice su carácter histórico. De esta manera nos encontramos con los Batallones de las Brigadas Internacionales, El papel del ejército colonial en el desarrollo de las contiendas, la intervención extranjera como la italiana o la alemana, personajes históricos como los generales Mola o Vicente Rojo por parte del bando republicano o Yagüe e incluso el mismísimo General Franco.
Estas batallas que se narran la defensa que realizó las tropas de la República de la única vía que surtía de víveres a Madrid. Si la carretera de Valencia caía, Madrid estaba perdida. El Jarama, Guadalajara y Brunete son las tres batallas que se relatan en este cómic, tres batallas de las más sangrientas de la Guerra Civil. En ellas se ensayaron tanto armas  como estrategias para lo que vendría luego con la II Guerra Mundial.
Esta forma de narrar los hechos históricos ha resultado un éxito no solamente de ventas y críticas sino que el cómic ha sido utilizado en diferentes centros educativos con el fin de que los jóvenes se adentren más en nuestra historia.
El cómic será una edición de lujo con más de 175 páginas, una cuidadosa edición y un equipo de 8 personas entre los que se encuentra: Rafael Jiménez, José Antonio Sollero, Verónica R. López, Juanfra MB, Dessiré Bressant y Nacho Tenorio, Jos y Sergio Mora.
Este proyecto busca su financiación en la plataforma de crowdfunding  Verkami y estará abierto la colaboración hasta el 21 de  diciembre.

Estos días azules. Memorias del aviador republicano Julio Bacarizo

Breo Tosar
Finalista del Premio Éride 2012
Julio Bacarizo tenía casi diecinueve años cuando estalló la guerra civil española. Él era el sexto hijo de una humilde familia obrera de Madrid, y trabajaba en un taller para pagarse sus estudios. Estaba fascinado por la aviación, y llegó a construir un planeador con sus propias manos. Cuando se produjo el golpe de Estado en 1936 se alistó en las Milicias Ferroviarias para defender al gobierno legítimo de la II República en Peguerinos. Las fuerzas rebeldes le capturaron junto a sus compañeros en la catedral de Santa María de Sigüenza, convertida en base militar. Pero escapó del campo de prisioneros y llegó a Guadalajara. En enero de 1937, Julio Bacarizo entró a formar parte de la 17ª Promoción de la Escuela de Mecánicos de Aviación de Godella, en Valencia. Seis meses después, se unió a las Fuerzas Aéreas de la República Española (FARE). Luchó en los campos de aviación de Morata de Tajuña (Madrid), en Tomelloso (Castilla La Mancha), en Aragón (donde conoció al poeta Miguel Hernández), en Villafamés (Castellón), en Camporrobles (Valencia), Reus, Celrà (Cataluña), entre otros. El último campo para Julio Bacarizo fue el de San Clemente (Castilla La Mancha). Allí arrestaron a toda su escuadrilla en 1939. Le encarcelaron en la  plaza de toros de Albacete, rehabilitada para prisioneros de guerra. Después del cautiverio regresó a Madrid sin pecunia, sin nada. En la posguerra conoció a Antonia Jiménez, el amor de su vida. Murió agarrado de su mano en junio de 2016, después de setenta años juntos. Este libro narra su historia.
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